El miedo a volar y sus tipos

Al reencuentro con la libertad

 

El miedo, o fobia, a volar  es un temor intenso e irracional que se desencadena ante el hecho de subir al avión o, simplemente, cuando anticipamos que tendremos que hacerlo.  En esos casos, experimentamos una intensa ansiedad que se manifiesta en síntomas muy desagradables, difíciles de sufrir: sudoración, oleadas de calor, taquicardia, sensación de ahogo o falta el aire, dolores en el pecho, molestias digestivas, temor a perder el control, pensamientos catastróficos respecto al avión y su seguridad, o la imposibilidad de escapar de esa situación, temor a sufrir una crisis de ansiedad, etc.

El miedo a volar en avión puede  presentarse de maneras diferentes

  • Miedo a que el avión se accidente, en este caso se clasifica dentro de las llamadas fobias específicas
  • Miedo a encontrase mal en lugares o situaciones donde puediera resultar difícil escapar, o recibir ayuda, en caso de aparecer síntomas de ansiedad intensa, pánico, o riesgos inesperados.  Hablaríamos, entonces de agorafobia.
  • Temores a sensaciones asociadas al vuelo: taponamiento oídos u otras sensaciones asociadas a cambiso de presión atmosférica, molestias -mareos, sensaciones digestivas- asociadas a los giros o movimientos.

La conducta más común frente a los miedos es la evitación, una solución que, por otro lado, origina muchos problemas: la perpetuación del miedo,  la pérdida de autonomía y de oportunidades. En otros casos, se continúa viajando pero de forma cada vez más penosa.